Recicla tus frutas y verduras y alimenta tus plantas
Cada vez que cocinamos los desperdicios de nuestras frutas y verduras se van directamente a la basura. ¿Sabías que pueden convertirse en un excelente abono
para tus plantas?
Sigue estos simples pasos y aprende de manera sencilla y rápida cómo hacer tu compost casero:
- Elige un espacio en donde puedas apilar los restos de comida para su futura descomposición.
- Agrega en este lugar cáscaras de huevo, hojas de árbol caídas, papeles, restos
de frutas y verduras, bolsas de té y cenizas.
- No le arrojes al compost lácteos, yemas de huevo, carnes, plantas enfermas, grasa, defecaciones de animales y carbón.
- Mezcla lo apilado con un rastrillo o un palo de madera, esto ayudará a oxigenarlo.
- Si presenta mal olor remuévelo y agrégale mucho material seco, así se evitarán los aromas desagradables.
- Cuando ya no distingas lo que hay úsalo como abono para tus plantas o para nutrir
la tierra de tu jardín.